“¿Cuántas veces te lo tengo que decir?” “¿Tan difícil es entenderlo?” “No sé para qué repito las cosas si por un oído te entra y por otro te sale” “Ya no eres la persona de la que me enamoré” “Ya no confío en ti” “No puedo más” “La próxima vez…” unas tras otras y en ocasiones por ambos lados, las quejas se amontonan en frías conversaciones tras el último estallido. En estos momentos el vínculo deja de ser seguro y la energía se pierde en los intentos de reconducir la relación tras cada discusión o amenaza de romper definitivamente. La historia se repite una y otra vez como de un disco rayado se tratara. Esta protesta surge porque la conexión con la pareja que es la figura de apego se bloquea.

En ocasiones la pareja vive en continuos conflictos y discusiones, por temas relacionados con las tareas del hogar, la rutina, la crianza de los hijos, las demostraciones de afecto, los celos, las infidelidades, la falta o dificultad de comunicación y entendimiento, las relaciones sexuales, la relación con la familia política, las cuestiones de ocio o la indecisión sobre planes de futuro. Cuando el foco se centra en las conductas y la comunicación está basada solo en repetir sermones, amenazas o echar en cara… la lucha contracorriente sin solución está servida y la frustración se adueña de la pareja.

En otras, la pareja ya no discute, el distanciamiento o desconexión emocional ha ido ganando terreno y uno no se siente seguro en la relación para comunicar sus necesidades y avanzar. Solo se comparte techo y facturas.

Son momentos para comenzar Terapia de Pareja antes de que sea tarde y el vínculo sea irreparable porque la esperanza se haya agotado. Se trata de explorar en un entorno seguro (la consulta) lo que ocurre en el día a día con el fin de reencontrarse de nuevo. De restablecer, de reiniciar los vínculos de apego seguro. Nuestra necesidad de amor no termina cuando llegamos a la edad adulta y somos independientes en lo material, la necesitamos como cuando éramos niños. El amor es una necesidad humana básica. Tenemos de adultos las mismas necesidades de consuelo, seguridad y reafirmación que los niños. La diferencia es que de niños somos dependientes y de adultos interdependientes
El vínculo en adultos se mantiene a través de conversaciones profundas e íntimas, del apoyo, de los sueños, metas y retos propios y comunes, de la proximidad física, afectiva y sexual, de compartir alegrías y tristezas.

La Terapia Centrada en las Emociones TCE (TFE - Traducido de su origen en Inglés Emotionally Focused Therapy, EFT), fue creada por la Dra. Susan Johnson  en la década de 1980 en Canadá  y conectó las necesidades emocionales de los adultos con la Teoría del Apego de John Bowlby. Ya son numerosos los estudios desarrollados en los últimos 30 años que muestran su efecto en la relación de pareja.

Teniendo en cuenta que somos pensamientos, emociones y conductas, la triada con la que trabaja la psicología, el enfoque tradicional en Terapia de Pareja se centra en el conflicto y en negociar conductas y comportamientos. Es más racional y conductista. Terapia Centrada en Emociones se centra en la parte emocional. Ayuda a fortalecer el vínculo de apego, de seguridad y para ello busca identificar, explorar, dar sentido y profundizar en las emociones vulnerables y primarias de ambos, que desconocen.

Es prioritario el des-escalar el conflicto y la queja.  Esto permite preparar el escenario para  conocer el ciclo de la pareja y el papel perseguidor-evitador de cada miembro en ese ciclo. Ciclo que se repite una y otra vez. Ayudando a tomar conciencia de cómo cada miembro de la pareja contribuye en el origen o mantenimiento de los problemas de relación y cómo ese patrón reactivo es la trampa en la relación. Por otro lado aumenta la disponibilidad a compartir, de forma cada vez más segura, emociones y creencias, comunicar y prestar atención a las necesidades desde un nuevo plano emocional que aumentan la empatía, el vínculo y la reconexión emocional. De este modo comienza a disminuir la lejanía física y emocional. Trabajar en pareja el modelo de terapia Centrada en Emociones supone trabajar para restablecer el vínculo de apego seguro y sanar las heridas producidas por las protestas continuas que minan las relaciones. Se trata de mejorar la interacción de la pareja con seguridad y amor. Comprender y conectar emocionalmente con lo que le pasa a la pareja permite analizar, contextualizar y promover soluciones más efectivas juntos. Flexibilizar para no sacar conclusiones erróneas que limitan y perjudican la relación. La protesta deja de ser el medio de comunicación para dar a conocer necesidades emocionales. Lo que se consigue es re-involucrar a cada miembro en la pareja.

TCE reprocesa las experiencias vividas en los miembros de la pareja conociendo las creencias, acciones y emociones internas que traducen dichas situaciones, acercándose cada miembro a la parte más vulnerable de la pareja. Aprendiendo a interpretar qué hay detrás de ciertas conductas y las necesidades de apego encubiertas. A no quedarnos con la punta del iceberg, lo que se ve caras, gestos, contestaciones, bloqueos, huidas, excesos a cualquier nivel…

No esperes a que la relación esté al límite porque los depósitos de voluntad, motivación y esperanza estarán bajo mínimos para reconducir la pareja. Acumular años de distanciamiento, frialdad, resentimiento, frustración, enfados y decepciones no es centrase en las soluciones.

El bienestar emocional de los adultos necesita de una relación primaria saludable y segura. Estamos hechos biológica, cognitiva, física y espiritualmente para amar, ser amados y pertenecer.

Yolanda Cuevas Ayneto
Centro Vitae Psicología - 976 21 61 75

C/ Dr. Cerrada 29, 1º Izq. Zaragoza


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