Áreas psicoeducativas

Posted by Ana Zaragoza 14:11

Áreas psicoeducativas Técnicas de estudio y refuerzo educativo:

Cuando un niño presenta un nivel de aprendizaje inferior a lo que se considera "normal" para su edad y se descarta mediante un diagnostico eficaz que no hay ningún tipo de retraso mental ni ningún otro trastorno del desarrollo, el profesional mediante unas adecuadas técnicas de estudio y un buen refuerzo educativo adaptado a las necesidades del niño, tratara de evitar el fracaso escolar del niño.

El profesional analizara cuales son las dificultades fundamentales a las que se enfrenta el niño en su proceso de enseñanza-aprendizaje, y trabajaran conjuntamente para superarlas y así evitar el fracaso escolar.

El profesional trabajara sobre las distintas partes implicadas en le aprendizaje mediante diversas técnicas para que el niño supere sus problemas eficazmente en: atención, motivación, memoria, planificación y condiciones para el estudio, rendimiento, metodología.

Problemas de comportamiento y adaptación:

El comportamiento normal en los niños depende de la edad, personalidad y desarrollo físico y emocional del niño. El comportamiento de un niño puede ser un problema si no cumple con las expectativas de la familia o si causa perturbación. El comportamiento normal o “bueno” usualmente está determinado por si desde el punto de vista social, cultural y del desarrollo es o no es apropiado. Saber qué debe esperar de su niño en cada edad le ayudará a decidir qué es comportamiento normal.

Los problemas de comportamiento y adaptación suelen ir apareciendo en el transcurso normal del desarrollo de un niño, pero en el momento en que persisten en el tiempo más allá de lo “esperable” y en un grado de intensidad “llamativo” quedará determinada la conducta como problemática, y será necesario acudir a un profesional que ayude a resolver estos problemas que trastornan tanto la vida del niño como la de los que le rodean.

Terrores nocturnos y pesadillas:

Son dos trastornos del sueño relativamente frecuentes en la infancia. Aunque suelen ocasionar una gran preocupación a los papás, especialmente los terrores nocturnos, lo cierto es que, en la mayoría de los casos, no hay motivo para alarmarse. Normalmente, se trata de problemas transitorios, que acaban desapareciendo por sí solos a medida que el niño se va haciendo más mayorcito.

Las pesadillas y los terrores nocturnos son dos trastornos diferentes:

Las pesadillas son:

Son sueños que causan miedo y espanto. Expresan la angustia que siente el niño ante un hecho concreto ocurrido durante el día.

Se producen en la fase REM del sueño (mitad o final de la noche) y pueden durar más de diez minutos.

Cuando el niño sufre pesadillas, se despierta aterrado y llora hasta que sus padres consiguen calmarlo.
Al día siguiente, el pequeño es capaz de recordar el sueño.

Los terrores nocturnos son:

Los terrores nocturnos son menos frecuentes que las pesadillas. Se definen como episodios de miedo muy intenso que no están relacionados con un suceso determinado ni con el contenido del sueño.

Afectan a los pequeños durante las primeras horas del sueño (fase no REM) y suelen durar de 5 a 15 minutos. Son frecuentes en los niños de entre 1 a 8 años, aunque, en ocasiones, pueden producirse cuando son más mayores.

El niño afectado por el terror no es consciente, tiene los ojos abiertos de par en par y mira al vacío, pero no se despierta aunque le llamen.

Después de la crisis, el niño se duerme plácidamente, como si nada hubiera ocurrido. Al día siguiente, no recuerda absolutamente nada.

Las pesadillas y los terrores nocturnos son, normalmente, problemas pasajeros, que tienden a desaparecer por sí solos, a medida que el niño se va haciendo más mayorcito.

Será necesario acudir a un profesional si durante el sueño, el niño sufre:
  • Contracciones, rigidez o sobresaltos.
  • La crisis de terror dura más de 30 minutos.
  • Las pesadillas y terrores nocturnos no disminuyen
  • El niño siente angustia por diversos motivos, cosa que interfiere en sus actividades cotidianas.

Celos:

Los celos son un sentimiento normal que todos experimentamos en mayor o menor grado, aunque no siempre podamos ser conscientes de ello.

En los niños es un sentimiento natural que aparece como expresión de la gran necesidad que le niño tiene del afecto de los adultos mas significativos para él, y de su temor para ser abandonado y sustituido por otro.

Los celos producen en el niño que los sienten, un intenso malestar del que es difícil para él defenderse, y que tendrá una repercusión directa en su comportamiento y en su estado de ánimo.

Las manifestaciones de los celos infantiles son muy diferentes de unos niños a otros, se pueden manifestar como:
  • Rivalidad abierta
  • Actuaciones agresivas hacia el hermano, hermanos o iguales
  • Hostilidad dirigida hacia si mismo
  • Hostilidad dirigida contra los padres
  • Regresar hacia comportamientos mas infantiles

Lo normal es que los celos con el tiempo desaparezcan, cuando el niño compruebe que no tiene motivos para estar asustado. Pero si permanecen a lo largo de mucho tiempo y perjudican el estado de ánimo del niño, así como su comportamiento es necesario acudir a un especialista que resuelva el problema.

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